El pasado viernes 11 de marzo, el alumnado de 2º de Bachillerato que cursa las materias de Física, Química, Biología y/o Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente, nos fuimos de excursión al Valle del Aragón, en el Pirineo de Huesca, a visitar el Laboratorio Subterráneo de Canfranc y la Cueva de las Güixas en Villanúa.

Laboratorio Subterráneo de Canfranc. 

Tras una charla introductoria sobre historia y física de partículas impartida por Alberto “Pipo” Bayo, uno de los científicos del centro de investigación, en un edificio de la zona de la estación de Canfranc, procedimos a la visita a las instalaciones subterráneas del laboratorio en el antiguo túnel ferroviario de Somport, a unos 800 m de profundidad bajo el monte Tobazo (Pirineo Aragonés).

Su historia comienza en 1985 y se realizan experimentos, en coordinación con otros laboratorios de todo el mundo (Italia, Rusia, Polonia o Japón, entre otros) acerca de la detección y conocimiento de física de partículas, rayos cósmicos, neutrinos, materia oscura…

En la entrada del túnel se nos dieron instrucciones sobre seguridad y actuación en el interior de las instalaciones tanto en relación con el instrumental como en improbable caso de alarma. A continuación, y mientras recorríamos el laboratorio, nos fue explicando cada una de las salas y experimentos que se realizan o están siendo preparados para un futuro inmediato.

Cuevas de las Güixas de VIllanúa.

Nuestro viaje continuó en la cercana localidad de Villanúa, para visitar unas grutas kársticas de unos 30 000 años que se encuentran en el pico calizo de Collarada.

Partiendo del edificio de Información, y siguiendo brevemente lo que es Camino de Santiago, nuestra guía, Andrea, nos dió paso al interior de las grutas y fue explicando la formación de estas grutas, sus características químicas y freáticas, espeleotemas (como estalactitas, estalagmitas, columnas, cortinas, gours…). Hizo un especial hincapié en la colonia de murciélagos que habita allí, que se encuentra hibernado en esta época y en la que se cuentan hasta 9 especies diferentes. Debajo de las grutas hay un río subterráneo. Cuando hay deshielo o lluvias abundantes el nivel del río sube y hay riesgo de que el interior se inunde. Para ello tienen unos sistemas de alarma con sensores en boyas que avisan ante la posible crecida.

La visita completa duró alrededor de una hora. Destacaron, geológicamente, la “Chimenea” (“Chaminera” en aragonés) o Dolina, bajo cuya luz dice la tradición oral que bailaban las brujas (“güixas”) y la imponente sala de “La Catedral”.

Jaca.

Terminadas las actividades previstas, nos dirigimos a Jaca y, tras comer allí, el autobús nos trajo de vuelta a las puertas del Instituto.